La Promoción
Quiénes somos
La IX Promoción de la Academia General Básica de Suboficiales está formada por los suboficiales del Arma de Artillería que ingresamos en la academia en el otoño de 1982 y recibimos nuestros despachos el 12 de julio de 1985. Cerca de doscientos compañeros compartimos aquellos años de formación y seguimos vinculados desde entonces.
Somos una generación de suboficiales que sirvió durante décadas de transformación para las Fuerzas Armadas: la incorporación a la OTAN, la modernización del Ejército, la proyección hacia Europa. Lo que comenzó como una elección de carrera se convirtió en algo más duradero: una hermandad que lleva cuatro décadas activa.
La Academia General Básica de Suboficiales
La AGBS nació en 1974, creada al amparo de la Ley 13/1974 que estableció la Escala Básica de Suboficiales en el Ejército de Tierra. Su misión era concreta: formar los mandos intermedios que las unidades operativas necesitaban, con preparación militar y nivel académico adecuados a las crecientes exigencias de especialización.
La academia se instaló en el campamento General Martín Alonso, en Talarn, comarca de Tremp (Lleida). El entorno —montañoso, de clima exigente, relativamente aislado— formaba parte deliberada de la concepción formativa. Allí cursamos el primer año de carrera: instrucción militar común, formación cultural y vida en régimen de internado con toda la promoción, antes de la separación por armas.
El itinerario formativo
La carrera se estructuraba en dos cursos. El primero, común para todos en la AGBS, proporcionaba la base militar y de convivencia que haría posible lo que vendría después. El segundo se desarrollaba en dos fases de diez meses: la primera en la academia del arma correspondiente, la segunda en prácticas en unidades.
Para los artilleros de la IX Promoción, la especialización tuvo lugar en el Acuartelamiento Capitán Guiloche, en Fuencarral (Madrid), sede de la entonces Escuela de Aplicación y Tiro de Artillería. Fue allí donde aprendimos el oficio: técnica del fuego, doctrina del arma, conocimiento de los sistemas y cultura propia del artillero. Un recorrido que, en el caso de la IX Promoción, se desarrolló en Fuencarral y no en la Academia de Artillería de Segovia.
Nuestra identidad
Pertenecer al Arma de Artillería supone compartir una cultura profesional marcada por la precisión, la coordinación y la exigencia técnica. El lema que llevamos —A España servir hasta morir— no es solo una frase: define el sentido con el que cada uno de nosotros eligió la vida militar.
Los años en Fuencarral dejaron algo más que conocimiento técnico. Dejaron el modo de entender la profesión, el orgullo del arma y la conciencia de pertenecer a un colectivo con historia y con carácter propio.
Una hermandad activa
Los vínculos que se forjan en los años de academia son distintos a los del resto de la vida. Talarn primero, Fuencarral después: compartimos internado, instrucción, exámenes, cansancio y orgullo. Eso no desaparece cuando termina la formación.
Desde la entrega de despachos en 1985, la IX Promoción ha mantenido los encuentros anuales: cada año en una ciudad diferente, con el mismo propósito de siempre. Esta web es el espacio digital de esa hermandad: historia compartida, directorio de compañeros, registro de encuentros y galería de recuerdos.
La promoción en la web
Historia — Los años de formación, los hitos documentados y la memoria que construimos entre todos.
Compañeros — El directorio de la IX Promoción, con fichas personales y fotografías. Acceso para miembros.
Encuentros — El próximo encuentro anual y el archivo de todos los anteriores.